La Chapita quiere acabar con Blackberry.
Chapita como cariñosamente es llamado, acostumbra a soltar lo que dentro del cuadro Nadaista Atalayense (Conformado por tres gatos) se conoce como “perla”. Muy cerca al fin del año pasado y bajo el acaloramiento normal que produce el Etílico, la chapita se atrevió a desafiar a una de las mayores industrias de comunicación del mundo, - Si yo fuera Hacker, crearía un virus para acabar con los Blackberry.
Señores fabricadores de Blackberry o como se conoce en el bajo mundo de las redes sociales “bb”, esto es solo una elucubración dantesca, no se preocupen, la Chapita a confirmado que solo sabe hacer mantenimiento a computadores cuyo año de fabricación sea inferior al 2007 y que su única infracción a la ley la cometió cuando creó un perfil paralelo en Facebook, perfil que efectivamente ya fue delete-ado.
Si bien los Blackberry aumentan la capacidad de interacción social virtual disminuyen de manera significativa la capacidad de interacción social real. Las personas que salen a compartir o disfrutar de escenarios como restaurantes, heladerías, discotecas, estancos, parques, Universidades, colegios, bibliotecas, filas, entre otros; y llevan consigo sus bb, se pierden de muchos elementos que pueden ayudar a reconfigurar la visión que tienen del mundo, es sencillo, la atención se concentra en una pequeñita pantallita luminiscente, y las circunstancias relevantes del contexto se pierden.
Los análisis o las discusiones en torno a estos soportes tecnológicos comunicacionales que con su alto nivel de diseño y aerodinámica han logrado convertirse en artículos de primera necesidad, pueden agruparse en tantos grupos como son posibles las corrientes del pensamiento humano, se presentan a continuación algunos:
Los que odian estos aparatos simplemente porque los desean y no pueden costearlos. Está claro, son costosos, el Departamento Nacional de Planeación y otros gremios de alta incidencia en la política pública nacional tienen entre sus formulas para determinar el salario mínimo de un Colombiano o Colombiana, el costo del Blackberry modelo pasado de moda, sin IVA y sin el paquete de datos, únicamente con el plan repique. El DANE considera esto como una medida exitosa, se ha incrementado el consumo de recargas de $1000.
Los consentidos. Aquellos ciudadanos y ciudadanas cuyos entornos familiares posibilitan a través de la afectividad de sus acudientes el acceso a estos instrumentos. Reciben el afecto de las multinacionales que dominan el mercado de las comunicaciones, reciben el afecto de sus círculos de amigos y amigas; es que no hay nada más hermoso que ser aceptado en aquel mundo tan exclusivo , tan sublime, lugar al que solo se puede acceder mediante el mágico: Dame tu PIN.
Los que autónomamente adquieren el utensilio y en este proceso se endeudan. Los hay de dos clases, los que reciben la factura puntualmente todos los meses y no sienten vergüenza; no colaboran ni siquiera con el recibo del gas. Y los que Ahorran todo el año para comprarlo y sentirse plenos, estos tampoco sienten vergüenza; son identificados cuando el día de la madre regalan una florcita. Dentro de este grupo los que más se destacan son aquellos que optan por recibir la factura a sus correos electrónicos. Las multinacionales carnívoras consideran como parte de su responsabilidad social el cuidado del Medio Ambiente, disminuyen el consumo de papel incrementando sus ganancias y dejando sin trabajo al cartero.
Los padres de familia irresponsables. Cabe aclarar no todos los padres de familia que regalan Blackberry a sus niños y niñas son irresponsables. Algunos de estos padres incluso son chantajeados por los pequeños. Lo interesante es el contenido emocional, los padres que regalan estos artilugios lo hacen con la idea del: Es que de esta forma sé donde esta mi hijo. Lo cual en muchos casos no es cierto, - Hija donde estas. – Aquí con Gabi terminando la maqueta. La conversación se da en medio de una farra Tecno, en las que se dice, algunas personas consumen pastillas para el dolor de cabeza. Otros los regalan porque sienten que no son buenos padres y deben aliviar la pérdida de autoridad y de rol dentro del mundo del niño o niña.
Los y las que usan el Blackberry para compensar algo que les falta o algo en lo que son pésimos.
En conclusión están los que usan el bb y estas aquellos a los que el bb usa.
Muy bueno Sergio. Me parece muy reflexivo.
ResponderEliminarHay una clase que he identificado plenamente, son aquellas niñas, cuyas familia no tiene una manera solvente de facilitarle un aparatejo de estos, pero extrañamente lo tienen, en el día solo toman una aguapanela con un pan, pero en las noches de un fin de semana. se ven como cualquier niña de estrato 5. esa es una clase llamativa
ResponderEliminarY si estoy destruyendo los blackberry's solo que en otro universo...